En principio NO, se debe realizar un tratamiento rehabilitador específico y únicamente si después de este tratamiento persiste la inestabilidad será necesario la realización de una ligamentoplastia.

Sin embargo, dependiendo de la actividad deportiva y al nivel que queramos realizar: deporte con quiebros, cambios de dirección, salto y giro como fútbol, baloncesto, balonmano o deportistas de élite, la intervención quirúrgica se plantea de manera inicial ya que sabemos que con la rehabilitación es muy probable que no puedan volver a su nivel inicial.